Hubo una época en la que las fotografías no aparecían inmediatamente después de tomarlas. Había que esperarlas. Los fotógrafos más jóvenes crecieron viendo las imágenes nacer en la pantalla trasera de una cámara o en la pantalla de un teléfono. Nosotros crecimos de otra manera. Hacíamos una fotografía y luego convivíamos con la incertidumbre. NoSigueSigue leyendo «Fotografías Perdidas: La foto que nunca estuvo en mis manos»